Guatemala, 18 de julio de 2025. | Del 16 al 18 de julio, en el marco del Día Internacional de Conservación del Ecosistema de Manglares, que se celebra cada 26 de julio, se realizó el “III Simposio Nacional de Manglares en Guatemala”. El evento tuvo lugar en el IRTRA, San Martín Zapotitlán, Retalhuleu, Guatemala y se constituyó como un espacio técnico-científico, para reflexionar, compartir experiencias y fortalecer capacidades en torno a la conservación, restauración y uso sostenible de los manglares del país. Además, generar conocimiento a partir de experiencias prácticas, evidencia científica y fomentar alianzas estratégicas. Este reunió a más de 200 personas de diversos sectores: gubernamentales, organizaciones de la sociedad civil, academia, iniciativa privada, científicos, comunitarios, estudiantes, entre otros.
En su tercera edición, el Simposio integró una agenda que incluyó conferencias magistrales, sesiones temáticas paralelas, foros de discusión y una visita de campo. La programación giró en torno a tres ejes estratégicos, cada uno con subtemas específicos que responden a los desafíos y oportunidades para la gestión integral del ecosistema manglar: Biodiversidad y resiliencia ecosistémica; Identidad, cultura y bienestar social; y Economía azul e innovación para el desarrollo sostenible.
Para los foros se abordaron las temáticas: "Manglares y cambio climático: sinergias para la acción institucional", a cargo de representantes de sector público e instituciones rectoras en el sector ambiental y de investigación, y “Conectando esfuerzos por los manglares: del aislamiento a la articulación”, desarrollado por representantes del sector privado, oenegés, academia y comunidades.
WWF Mesoamérica intervino con tres ponencias que destacan el trabajo que se realiza en la región a través de distintos proyectos; la primera consistió en la presentación del “Diagnóstico transzonal del Pacífico guatemalteco: Una mirada regional a los impactos del deterioro de manglares en la seguridad alimentaria y la gobernanza costera”. Este es el primer diagnóstico que se realiza en el marco del Proyecto Pacífico Sostenible y representa un esfuerzo para unificar la gobernanza de los océanos regionalmente. La segunda ponencia subrayó los resultados del “Estudio de Carbono Azul en Belice fortalece la Contribución Determinada a Nivel Nacional del país”, un esfuerzo implica el trabajo conjunto de diversas organizaciones e instituciones y que permite tener datos concretos para la toma de decisiones en pro de la conservación. La última participación de WWF se denominó “Restauración y protección de manglares y gobernanza participativa para la integración de cuencas y zonas costeras: Lecciones del Proyecto Costas Listas en el Arrecife Mesoamericano”, un proyecto que permitió construir bases sólidas para continuar con procesos que favorezcan a la recuperación de un ecosistema crucial para la salud del planeta.
En Guatemala los manglares representan el 0.23% de su extensión, esto equivale 25,089 hectáreas (INAB & CONAP, 2015) que se distribuyen en 8 departamentos de la costa del Pacífico, Atlántico y al norte de Petén. Se compone por 8 especies, 6 arbóreas y 2 helechos: mangle rojo el cual se divide en dos, mangle blanco, mangle negro, mangle botoncillo, ixtaten y dos hojas de cangrejo, cuatro se encuentran categorizadas como especies protegidas en la Lista de Especies Amenazadas de Guatemala (LEA), y son esenciales para el mantenimiento de la biodiversidad marino-costera, son hábitat para especies terrestres, acuáticas y de organismos residentes y otros migratorios.
Estos ecosistemas son territorios que dotan de un gran sentido de pertenencia cultural y que poseen una gran diversidad biológica fundamental para las áreas marinas y costeras. Por su composición, son barreras naturales que sirven como defensa ante fenómenos hidrometeorológicos, protegiendo las áreas costeras de la erosión eólica y del oleaje. Además, proveen bienes y servicios para el sustento de las familias. Sin embargo, se encuentran amenazados por el cambio en el uso del suelo, la contaminación, procesos de sedimentación, eutrofización, tala ilegal, incendios forestales, entre otros.
Los manglares protegen anualmente a 14.5 millones de personas en todo el mundo. En Guatemala, este beneficio se extiende a 19 municipios ubicados en 6 departamentos (UICN, 2024; INE, 2016). Los manglares proveen fauna que contribuye directamente a la seguridad alimentaria de las comunidades marino-costeras. En el territorio nacional se encuentran manglares tanto fuera como dentro de áreas protegidas, fundamentales para la conservación del ecosistema. Un paso importante y urgente para el país es avanzar en la declaratoria de nuevas áreas protegidas para promover la conservación y el desarrollo sostenible del ecosistema manglar y de la zona marino-costera, para cumplir con metas nacionales y convenios internacionales.
El “III Simposio Nacional de Manglares en Guatemala” fue organizado por el Instituto Nacional de Bosques (INAB), el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP), la Fundación para el Ecodesarrollo y la Conservación (FUNDAECO) con el apoyo del Fondo Francés para el Medio Ambiente (FFEM), Rainforest Alliance, MARFund, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF Mesoamérica), The Summit Foundation, el Instituto Privado de Investigación sobre Cambio Climático (ICC), la Alianza Intersectorial Marino Costera de Guatemala, Wildlife Conservation Society (WCS), el Centro de Estudios Conservacionistas (CECON-USAC), el Centro de Estudios del Mar y Acuicultura (CEMA), la Universidad del Valle de Guatemala (UVG), AgroAceite, AgroAmérica, Grepalma, Grupo Hame, Magdalena y El Ingrediente del Cambio.
¡Sé parte de la protección y conservación de nuestros manglares!

