Con el objetivo de integrar esfuerzos interinstitucionales y locales para una gestión integral de pastos marinos en Belice, se dio inicio con una serie de talleres que buscan respaldar la protección de estos ecosistemas en el país.
Tanto en Belice como en otros lugares, los pastos marinos pueden encontrarse formando extensas praderas bajo el mar. Las hojas de estas productivas plantas proporcionan alimento y refugio a muchos animales marinos, incluidas especies pesqueras de importancia comercial. Sus raíces suministran oxígeno y ayudan a estabilizar el fondo marino evitando la erosión. Los pastos marinos también favorecen la biodiversidad, mantienen limpia la calidad del agua, secuestran carbono y apoyan las economías locales.
Sin embargo, estos hábitats tan importantes se han visto gravemente afectados por las actividades humanas y pueden verse aún más perjudicados por el cambio climático. Son especialmente vulnerables a la carga de sedimentos y a las perturbaciones causadas por la erosión costera, el dragado, la pesca de arrastre y la construcción costera. Los nutrientes elevados procedentes de la urbanización costera pueden provocar un crecimiento excesivo de algas que sombrean las praderas marinas y conducen a su degradación.
La gestión eficaz de los hábitats de pastos marinos es, por tanto, esencial para mantener los valiosos bienes y servicios que proporcionan. Para ello, se necesitan enfoques integrados y participativos, que incluyan colaboraciones interinstitucionales e intersectoriales para forjar enfoques consensuados, poner en común recursos físicos e intelectuales y elevar las voces locales escasamente representadas en el ámbito nacional.
El desarrollo de la política nacional de praderas marinas prevista para Belice tendrá en cuenta lo anterior y tratará de integrar las mejores prácticas científicas y las aportaciones locales.
El objetivo de la política nacional de gestión de los pastos marinos será respaldar una gestión prudente y una mejor protección de los ecosistemas de pastos marinos de Belice para garantizar que sigan proporcionando bienes y servicios como sumideros de carbono, una mejor protección costera, la salvaguarda de la biodiversidad y funciones de vivero, entre otros.
Para ello se proponen cuatro objetivos clave:
- Colaboración con socios locales.
- Evaluar y cartografiar la distribución, el estado, los riesgos y las dimensiones humanas de los pastos marinos.
- Priorizar las zonas de protección de los pastos marinos teniendo en cuenta los impactos marinos y terrestres.
- Desarrollar conjuntamente una política de gestión de los pastos marinos que incluya el monitoreo y la evaluación de los resultados de su implementación.
El planteamiento integrará las directrices y la información de los socios locales con los datos espaciales de alta calidad existentes sobre la distribución de los pastos marinos, la conectividad ecológica, el riesgo de desarrollo de los hábitats y la degradación, así como la importancia de las medidas de conservación existentes y emergentes, como las zonas marinas protegidas.
Con base en estas medidas e información, se han planificado una serie de talleres para recabar la opinión de las partes interesadas y orientar el desarrollo de políticas. El primero de estos talleres se celebró el 30 de octubre en el Instituto de Gestión de Belice, en Ciudad de Belice. Contó con 42 participantes del gobierno, ONG, instituciones académicas, sector turístico marino y comunidad local. Se desarrolló tanto en forma presencial como virtual y tuvo por objeto:
- Escuchar a los participantes sobre los datos que podrían ayudar a comprender mejor los servicios, percepciones y usos de los ecosistemas, las zonas de conectividad ecológica, el riesgo de desarrollo para los hábitats, las zonas degradadas y las zonas que requieren protección.
- Obtener aportaciones que ayuden a desarrollar criterios para priorizar la protección de las zonas de pastos marinos.

