Las Islas de la Bahía en Honduras (Roatán, Guanaja, Utila, Barbareta, Morat and Santa Elena) ha sido identificada como área de alta prioridad para la conservación en el Arrecife Mesoamericano.
La Isla de Barbareta, que se encuentra cerca del extremo noreste de Roatán, es una de las joyas de esta región. Tiene una extensión de 4.9 km2 de terreno quebrado e irregular cubierto en su mayoría por bosque natural. A pesar de estar prácticamente inhabitado, por ser de propiedad privada, los arrecifes que rodean la isla sufren una fuerte presión por la pesca desordenada y el incremento del turismo sin regulación de islas vecinas.
WWF junto con un grupo de biólogos marinos llevó a cabo una evaluación ecológica rápida marina para evaluar el estado de los arrecifes de Barbareta. Es el primer estudio que presenta una descripción detallada de los hábitat marino costeros alrededor de la isla, y un inventarios de las principales especies, particularmente corales duros y blandos, peces, crustáceos y moluscos.
La intención final de este trabajo fue contar con información sobre la salud del arrecife y otros hábitat y proponer los límites para una futura reserva marina alrededor de Barbareta.
El sistema de arrecifes en torno a la isla cubre aproximadamente 26 km2, con un perímetro de 76 km. Tiene una estructura compleja que proporciona refugio a una alta diversidad de especies, incluyendo poblaciones saludables de peces y langosta. Igualmente, estos arrecifes juegan un papel importante en la reproducción de especies clave de valor comercial. Este estudio concluye que el sistema arrecifal de BArbareta es importante para mantener la integridad y biodiversidad de la ecorregión del Arrecife Mesoamericano y recomienda la creación de una reserva marina.
La Isla de Barbareta, que se encuentra cerca del extremo noreste de Roatán, es una de las joyas de esta región. Tiene una extensión de 4.9 km2 de terreno quebrado e irregular cubierto en su mayoría por bosque natural. A pesar de estar prácticamente inhabitado, por ser de propiedad privada, los arrecifes que rodean la isla sufren una fuerte presión por la pesca desordenada y el incremento del turismo sin regulación de islas vecinas.
WWF junto con un grupo de biólogos marinos llevó a cabo una evaluación ecológica rápida marina para evaluar el estado de los arrecifes de Barbareta. Es el primer estudio que presenta una descripción detallada de los hábitat marino costeros alrededor de la isla, y un inventarios de las principales especies, particularmente corales duros y blandos, peces, crustáceos y moluscos.
La intención final de este trabajo fue contar con información sobre la salud del arrecife y otros hábitat y proponer los límites para una futura reserva marina alrededor de Barbareta.
El sistema de arrecifes en torno a la isla cubre aproximadamente 26 km2, con un perímetro de 76 km. Tiene una estructura compleja que proporciona refugio a una alta diversidad de especies, incluyendo poblaciones saludables de peces y langosta. Igualmente, estos arrecifes juegan un papel importante en la reproducción de especies clave de valor comercial. Este estudio concluye que el sistema arrecifal de BArbareta es importante para mantener la integridad y biodiversidad de la ecorregión del Arrecife Mesoamericano y recomienda la creación de una reserva marina.
