Opinión: A propósito de la conservación en pesquerías
Como usted habrá notado, en años recientes, el tema de la conservación marina y en particular el tema de la conservación y uso responsable de las pesquerías, tanto marinas como continentales, ha venido cobrando mucha importancia. Estas preocupaciones no solo provienen de los sectores ambientalistas tradicionales, ahora también se suman los sectores gubernamentales y cada vez más los sectores privados, y no es para menos.
A lo largo de la historia, los seres humanos hemos venido percibiendo y utilizando los recursos pesqueros, particularmente los marinos, como si estos fueran infinitos. Esta actitud en el uso de los recursos está arraigada en una concepción de mundo en la cual los océanos se perciben como sitios de acceso libre, y las especies marinas como bienes de capital que están allí para quien llegue primero y las pesque primero. Así, ha prevalecido la idea de que entre más se pesque, más se gana.
Afortunadamente, esta visión de mundo, y podríamos decir, esta visión de las pesquerías, está cambiando. La lección que estamos empezando a aprender es que ni los recursos pesqueros son infinitos, ni los océanos ni los recursos marinos pueden ser visualizados y utilizados como de acceso libre, y que los recursos pesqueros son parte del ecosistema marino, no solo bienes de capital, y que éstos si los sobreexplotamos, desaparecen, dañando no solo los océanos, sino las mismas economías pesqueras, y las familias de millones de personas alrededor del mundo que dependen de estas actividades.
Actualmente, en todo el mundo, unas 36 millones de personas están empleadas en las pesquerías, 15 millones a tiempo completo, 13 millones a tiempo parcial y unos 8 millones de manera ocasional (FAO 2000). Para 1995, en Centroamérica se estimaron unos 93 mil pescadores artesanales y unas 300 empresas de pesca industrial, de las cuales 30 % son procesadoras y 70% son empresas armadoras (empresas dueñas de embarcaciones pesqueras) (PRADEPESCA 1995). Esto nos da una idea de la importancia mundial y regional del sector pesquero.
Para el Fondo Mundial de la Naturaleza, el tema de las pesquerías podría considerarse un recién llegado en su agenda de trabajo. Sin embargo, este recién llegado plantea grandes retos para nuestro equipo, tanto a nivel internacional como a nivel de Latinoamérica y Centroamérica.
En el Océano Pacífico Oriental (OPO), nuestro trabajo promoviendo una visión de pesca sustentable en el marco de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIATT), y en lo regional con la Organización del Sector Pesquero y Acuícola del Istmo Centroamericano (OSPESCA), con el sector gubernamental y el sector privado, así como los esfuerzos en pesca costera que se realizan a través del proyecto del Arrecife Mesoamericano, son contribuciones importantes en la agenda de conservación que nuestra organización ofrece.
Quiero aprovechar la oportunidad para invitarlos a que conozcan los esfuerzos que hacemos, y que nos ayuden a cuidar el legado natural del planeta, con una visión positiva de responsabilidad hacia el futuro. Siga navegando de forma sostenible con WWF Centroamérica!
Afortunadamente, esta visión de mundo, y podríamos decir, esta visión de las pesquerías, está cambiando. La lección que estamos empezando a aprender es que ni los recursos pesqueros son infinitos, ni los océanos ni los recursos marinos pueden ser visualizados y utilizados como de acceso libre, y que los recursos pesqueros son parte del ecosistema marino, no solo bienes de capital, y que éstos si los sobreexplotamos, desaparecen, dañando no solo los océanos, sino las mismas economías pesqueras, y las familias de millones de personas alrededor del mundo que dependen de estas actividades.
Actualmente, en todo el mundo, unas 36 millones de personas están empleadas en las pesquerías, 15 millones a tiempo completo, 13 millones a tiempo parcial y unos 8 millones de manera ocasional (FAO 2000). Para 1995, en Centroamérica se estimaron unos 93 mil pescadores artesanales y unas 300 empresas de pesca industrial, de las cuales 30 % son procesadoras y 70% son empresas armadoras (empresas dueñas de embarcaciones pesqueras) (PRADEPESCA 1995). Esto nos da una idea de la importancia mundial y regional del sector pesquero.
Para el Fondo Mundial de la Naturaleza, el tema de las pesquerías podría considerarse un recién llegado en su agenda de trabajo. Sin embargo, este recién llegado plantea grandes retos para nuestro equipo, tanto a nivel internacional como a nivel de Latinoamérica y Centroamérica.
En el Océano Pacífico Oriental (OPO), nuestro trabajo promoviendo una visión de pesca sustentable en el marco de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIATT), y en lo regional con la Organización del Sector Pesquero y Acuícola del Istmo Centroamericano (OSPESCA), con el sector gubernamental y el sector privado, así como los esfuerzos en pesca costera que se realizan a través del proyecto del Arrecife Mesoamericano, son contribuciones importantes en la agenda de conservación que nuestra organización ofrece.
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Para más información escriba a:
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Moises Mug
Leader of the Sustainable Fisheries Program WWF/LAC
WWF Mexico/MAR Coordination Office
+506 2 2348434
