Mujer camaronera - ejemplo de conservación
Madre, jefa de familia, líder comunitaria y pescadora artesanal, Felícita Méndez en una mujer ejemplar que día a día sortea las vicisitudes de la vida extrayendo del mar el sustento diario para ella y sus nueve hijos.
Afiliada a la Cooperativa de Pescadores Artesanales de la Colonia de 3 de Febrero, de la cual ella es una de sus principales dirigentes, ejerce además funciones administrativas en el manejo de los intereses de la Cooperativa.
La comunidad de “La Colonia” como comúnmente se le conoce, es una comunidad de más de 200 pescadores artesanales que en su mayoría se dedican a la pesca de escama, y en menor grado a la pesca de camarón.
“La Colonia” está enclavada dentro del Área de Manejo Hábitat/Especie Los Delgaditos, una área protegida de singular importancia ecológica y económica para las comunidades costeras que constituye el 2.3% del área total del propuesto Corredor Biológico del Golfo de Fonseca, sección Honduras .
Como la mayoría de las compañeras de los pescadores artesanales de la región del Golfo de Fonseca, Felícita se involucra en casi todas las etapas que caracteriza el proceso de la pesca artesanal, pero más especialmente participa y dirige las actividades de limpieza, viscerado, distribución y comercialización del producto capturado diariamente.
Sus jornadas de trabajo en lo que respecta a la pesca artesanal, aparte de atender las labores hogareñas, generalmente se extienden hasta las 11 de la noche cuando los últimos pescadores regresan de efectuar las faenas diarias en el mar y esteros aledaños a Los Delgaditos.
La comunidad de “La Colonia” como comúnmente se le conoce, es una comunidad de más de 200 pescadores artesanales que en su mayoría se dedican a la pesca de escama, y en menor grado a la pesca de camarón.
“La Colonia” está enclavada dentro del Área de Manejo Hábitat/Especie Los Delgaditos, una área protegida de singular importancia ecológica y económica para las comunidades costeras que constituye el 2.3% del área total del propuesto Corredor Biológico del Golfo de Fonseca, sección Honduras .
Como la mayoría de las compañeras de los pescadores artesanales de la región del Golfo de Fonseca, Felícita se involucra en casi todas las etapas que caracteriza el proceso de la pesca artesanal, pero más especialmente participa y dirige las actividades de limpieza, viscerado, distribución y comercialización del producto capturado diariamente.
Sus jornadas de trabajo en lo que respecta a la pesca artesanal, aparte de atender las labores hogareñas, generalmente se extienden hasta las 11 de la noche cuando los últimos pescadores regresan de efectuar las faenas diarias en el mar y esteros aledaños a Los Delgaditos.
Cuando un recurso marino como el camarón sufre de sobreexplotación, también se ven afectados los ecosistemas asociados a su crecimiento como los manglares, y, con estos, las aves de los manglares.
Amenazas al recurso marino
Tanto Felícita, como también Daniel Oviedo y Danilo Gómez afiliados a la misma Cooperativa, perciben que el “stock” de recursos marinos en el Golfo de Fonseca se ha visto seriamente disminuido en los últimos tiempos debido a causas que tienen su origen en los altos niveles de contaminación ambiental.
Otros problemas son el recalentamiento de las aguas provocado por los fenómenos atmosféricos como “El Niño” y “La Niña”, y la captura de la postlarva de camarón que afecta además la fauna de acompañamiento (FAC).
De acuerdo a su experiencia manifiestan que en 1996 la pesca de camarón y especies de escama fue excelente; no así en 1998 y 1999 en donde la producción disminuyó drásticamente afectados por el recalentamiento de las aguas y los destrozos causados por el huracán Mitch.
No solo los recursos marinos han sufrido, sino también en los ecosistemas costeros cuya función principal resulta ser la de hábitat natural de las diversas especies faunísticas.
Es en éstos ecosistemas costeros conformados por esteros, marismas y lagunas estacionales, cuya mayor cobertura vegetal la constituye el mangle, es en donde ocurren los primeros estadios de desarrollo de las tres especies principales de camarón en el Golfo de Fonseca, estas son:
Penaeus vannamei;
P. Stylirostris y,
P. Californiensis.
Estas especies en su fase larvaria dependen en gran medida de la buena salud y abundancia de los ecosistemas estuarinos, encontrando aquí la protección necesaria para su supervivencia y crecimiento. La alteración de estos ecosistemas irremediablemente implica cambios en la población adulta de camarones.
WWF trabaja con los pescadores artesanales, la industria camaronera, las organizaciones no gubernamentales y las agencias de gobierno especializadas, en procesos de ordenamiento territorial que garanticen la conservación y uso sustentable de los recursos marino-costeros del Golfo de Fonseca.
Otros problemas son el recalentamiento de las aguas provocado por los fenómenos atmosféricos como “El Niño” y “La Niña”, y la captura de la postlarva de camarón que afecta además la fauna de acompañamiento (FAC).
De acuerdo a su experiencia manifiestan que en 1996 la pesca de camarón y especies de escama fue excelente; no así en 1998 y 1999 en donde la producción disminuyó drásticamente afectados por el recalentamiento de las aguas y los destrozos causados por el huracán Mitch.
No solo los recursos marinos han sufrido, sino también en los ecosistemas costeros cuya función principal resulta ser la de hábitat natural de las diversas especies faunísticas.
Es en éstos ecosistemas costeros conformados por esteros, marismas y lagunas estacionales, cuya mayor cobertura vegetal la constituye el mangle, es en donde ocurren los primeros estadios de desarrollo de las tres especies principales de camarón en el Golfo de Fonseca, estas son:
Penaeus vannamei;
P. Stylirostris y,
P. Californiensis.
Estas especies en su fase larvaria dependen en gran medida de la buena salud y abundancia de los ecosistemas estuarinos, encontrando aquí la protección necesaria para su supervivencia y crecimiento. La alteración de estos ecosistemas irremediablemente implica cambios en la población adulta de camarones.
WWF trabaja con los pescadores artesanales, la industria camaronera, las organizaciones no gubernamentales y las agencias de gobierno especializadas, en procesos de ordenamiento territorial que garanticen la conservación y uso sustentable de los recursos marino-costeros del Golfo de Fonseca.
Áreas protegidas
Es así como junto a socios institucionales como ser The Nature Conservancy (TNC), y la Universidad de Rhode Island (URI), dentro del marco del Programa Ambiental Regional para Centroamérica, Componente de Manejo de la Zona Costera (PROARCA/Costas), impulsaron en 1999 junto a socios locales, la emisión del Decreto Legislativo No. 5-99-E.
Este declara legalmente constituidas 10 áreas naturales protegidas que conforman el Subsistema de Áreas Protegidas de la Zona Sur de Honduras, dentro del cual se encuentra el Área de Manejo Hábitat/Especie Los Delgaditos.
Los cientos de pescadores artesanales como Felicita, Daniel, y Danilo, junto al resto de actores clave en el Golfo de Fonseca, con el apoyo de WWF, han sido protagonistas además en la concepción y formulación de importantes instrumentos de manejo para garantizar estrategias de trabajo in situ.
Este declara legalmente constituidas 10 áreas naturales protegidas que conforman el Subsistema de Áreas Protegidas de la Zona Sur de Honduras, dentro del cual se encuentra el Área de Manejo Hábitat/Especie Los Delgaditos.
Los cientos de pescadores artesanales como Felicita, Daniel, y Danilo, junto al resto de actores clave en el Golfo de Fonseca, con el apoyo de WWF, han sido protagonistas además en la concepción y formulación de importantes instrumentos de manejo para garantizar estrategias de trabajo in situ.
Evaluaciones ecológicas rápidas
Es así como han participado en el desarrollo de Evaluaciones Ecológicas Rápidas (EER) para las Áreas de Manejo Hábita/Especie como ser: Bahía de Chismuyo, Las Iguanas y Punta Condega, y Los Delgaditos, para constatar y valorar los recursos de biodiversidad contenidos en éstos ecosistemas.
Igualmente han orientado y tomado decisiones en cuanto a la formulación de los estudios técnicos que constituyen propuestas concretas de Planes de Manejo para las misma áreas protegidas.
También han coadyuvado a mejorar el conocimiento sobre los recursos marítimos (escama y camarón), que constituyen la riqueza natural marina, su potencial económico, y las alternativas para mantenerle como sustento principal de las comunidades costeras del golfo.
Es evidente que el apoyo brindado por WWF a estas comunidades de pescadores a través de socios institucionales locales ha contribuido a incrementar su motivación e interés por la conservación de los hábitats costero-marinos, y el uso sustentable de los recursos.
Una muestra la constituye la iniciativa adoptada por la comunidad de “La Colonia” en constituir el Comité para la Defensa y Conservación de los Manglares (CODECOM).
A través de éste Comité se han propuesto realizar esfuerzos de restauración ambiental del área denominada “Los Mapachines” de aproximadamente 70 manzanas, una área de manglar que ha sido fuertemente explotada para la extracción de leña, mediante actividades de reforestación, mejoramiento del hábitat, limpieza de deshechos, patrullaje y vigilancia.
Sin duda que ellos ya han identificado mecanismos apropiados para el uso racional de sus recursos, y perciben además que mediante la aplicación de las herramientas de manejo y ordenación del recurso que ellos mismos han contribuido a formular podrán mejorar el estado de la biodiversidad, mantener una calidad de vida digna, y con optimismo, garantizar el futuro de sus generaciones.
Igualmente han orientado y tomado decisiones en cuanto a la formulación de los estudios técnicos que constituyen propuestas concretas de Planes de Manejo para las misma áreas protegidas.
También han coadyuvado a mejorar el conocimiento sobre los recursos marítimos (escama y camarón), que constituyen la riqueza natural marina, su potencial económico, y las alternativas para mantenerle como sustento principal de las comunidades costeras del golfo.
Es evidente que el apoyo brindado por WWF a estas comunidades de pescadores a través de socios institucionales locales ha contribuido a incrementar su motivación e interés por la conservación de los hábitats costero-marinos, y el uso sustentable de los recursos.
Una muestra la constituye la iniciativa adoptada por la comunidad de “La Colonia” en constituir el Comité para la Defensa y Conservación de los Manglares (CODECOM).
A través de éste Comité se han propuesto realizar esfuerzos de restauración ambiental del área denominada “Los Mapachines” de aproximadamente 70 manzanas, una área de manglar que ha sido fuertemente explotada para la extracción de leña, mediante actividades de reforestación, mejoramiento del hábitat, limpieza de deshechos, patrullaje y vigilancia.
Sin duda que ellos ya han identificado mecanismos apropiados para el uso racional de sus recursos, y perciben además que mediante la aplicación de las herramientas de manejo y ordenación del recurso que ellos mismos han contribuido a formular podrán mejorar el estado de la biodiversidad, mantener una calidad de vida digna, y con optimismo, garantizar el futuro de sus generaciones.
