Servicios Ambientales con Equidad

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El programa Pago Equitativo por Servicios Ambientales de WWF busca preservar la integridad de los ecosistemas productores de agua y a la vez asegurar fuentes confiables de agua para los habitantes.
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Pago Equitativo por Servicios Hidrológicos -PESH-

El territorio más árido en Centroamérica se encuentra en el Oriente guatemalteco y es conocido como el Corredor Seco. La sequía ha sido un constante compañero de los medios de vida aquí, pero en años recientes su frecuencia e intensidad han aumentado dramáticamente.

Mientras que las condiciones de pobreza de muchos de sus habitantes se han visto agravadas los usuarios urbanos e industriales del agua han experimentado reducciones serias en el volumen y calidad del agua. Aunque, todos reconocen el riesgo de perder acceso a fuentes continuas y confiables del preciado líquido, hay muy pocas iniciativas que están afrontando la crisis.

El compromiso de WWF con los retos que afrontan las comunidades humanas y biológicas motivaron un enfoque innovador que vinculara la integridad de los ecosistemas productores de agua con los usuarios del agua. Las clásicas actividades de manejo de cuencas hidrográficas (reforestación, restauración ecológica, conservación de suelos, manejo de incendios forestales) se combinaron con un mecanismo de “Pago Equitativo por Servicios Hidrológicos” (PESH) que vinculó a los habitantes de la cuenca media y alta con usuarios del agua en los centros urbanos e industrias de la cuenca baja.

Los resultados del programa incluyen:

Los campesinos de la cuenca media y alta se organizaron en equipos de reforestación y prevención de incendios logrando:
  • Promover la regeneración de 2,250 hectáreas de bosque secundario,
  • Reforestar 89 hectáreas de tierras degradadas,
  • Proteger 4 km de riberas de río,
  • Establecer 6 km de rondas cortafuego
  • Controlar 8 incendios forestales
  • 88,000 litros adicionales de agua al año para consumo urbano e industrial
  • US$30,000 de ahorro en gastos de mantenimiento de agua
  • 40 hectáreas de cultivos agrícolas de exportación y subsistencia permitieron el aumento en un 100% los ingresos de familias participantes
Todas estas actividades se hicieron fundamentadas en el compromiso con la protección de los recursos naturales. Como reconocimiento a sus esfuerzos de conservación, las autoridades municipales les aseguraron acceso a tierras de vocación agrícola y con riego donde los campesinos podían cultivar vegetales para la exportación y maíz para su consumo familiar. En esta tierra los campesinos organizados sembraron hasta 20 hectáreas de vegetales con calidad de exportación y 20 hectáreas de maíz, aumentando su ingreso familiar en un 100% y consolidado su seguridad alimentaria en una región donde muchos habitantes rurales sufren de inseguridad alimentaria.

No solo los campesinos tuvieron oportunidad de aumentar sus ingresos y asegurar sus reservas de alimentos sino que se sintieron empoderados por su papel como empresarios exportadores y los líderes en la restauración de la cuenca. Ellos comprendieron que su papel en el manejo de la cuenca era fundamental para el flujo de agua no solo para ellos sino para los residentes urbanos e industriales de la misma.

El círculo virtuoso creado mostró que es posible apoyar la protección de hábitats críticos y asegurar flujos hídricos a la vez que se fortalecen los medios de vida de grupos vulnerables en áreas secas susceptibles a las sequía.

Los resultados positivos del mecanismo en sus primeros cuatro años le han ganado el endoso del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales de Guatemala. WWF y el Ministerio han firmado un acuerdo para replicar el esquema a cuencas que puedan beneficiarse del mismo.