Manejo Integrado de Plagas

El Manejo Integrado de Plagas (MIP) convierte las medidas de control de plagas y enfermedades en herramientas de conservación del ambiente y el cuidado de la salud humana.
El MIP utiliza una amplia variedad de métodos de control y enfoques para el control de plagas manteniendo a las poblaciones de las plagas en niveles que no causen pérdidas a los agricultores.

Las buenas prácticas MIP que WWF promueve en el Arrecife Mesoamericano se concentran en los siguientes métodos de control:
  • Control biológico: usa enemigos naturales (depredadores, parasitos y microorganismos) de la plaga a combatir,
  • Controles culturales: al mantener los cultivos ordenados y limpios y cambiar maneras en cómo se maneja el cultivo se puede controlar algunas plagas (p.ej. el uso de cultivos de cobertura para controlar malezas),
  • Control Etológico: el comportamiento de la plaga se usa para controlarla (trampas de luz o de color que atraen a la plaga a controlar),
  • Control Químico selectivo: cuando necesario se aplican pesticidas de bajo impacto ambiental en dosis y combinaciones que controlan la plaga pero causan menor daño a sus enemigos naturales, la biodiversidad en general y las personas.
El Manejo Integrado de Plagas no erradica una plaga, sólo la controla a un nivel donde no ocasione daños al cultivo pero también que no afecte la salud de las personas, ni al ambiente.

Además el MIP puede reducir los costos de las operaciones agrícolas al reducir la necesidad de agroquímicos, productos usualmente responsables por una considerable parte de los presupuestos agrícolas.
 / ©: WWF CARO
Reduciendo la dependencia en pesticidas al implementar control biológico en azúcar ha tenido impactos positivos para el ambiente y para la empresa al reducir costos.
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En Belice el cultivo de cítricos depende menos de herbicidas tóxicos gracias a la implementación de cultivos de cobertura.
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