El programa busca implementar mejores prácticas en la actividad agroindustrial, utilizando e implementando herramientas de agricultura de precisión que den como resultado el incremento en la productividad, reducción de costos de producción y reducción del impacto ambiental en los hábitats terrestres y marinos.
Con este fin se han instalado estaciones meteorológicas en Belice y Honduras que trabajan las 24 horas entregando datos sobre el viento y la humedad y otros indicadores meteorológicos. Esta red permite a los gerentes de campo tomar decisiones efectivas para el manejo de los cultivos utilizando los insumos químicos y el agua con la mayor efectividad posible.
Las mejores prácticas promovidas incluyen:
Controles Biológicos
Se promueve el uso de controles biológicos para el manejo de plagas, como el hongo (Metarhizium anisopliae) contra la plaga de la caña de azúcar: la mosca pinta. El hongo ataca la mosca, pero no es tóxico para los humanos, animales ni para los ecosistemas. De esta forma se elimina el uso de plaguicidas tóxicos.
Protección del suelo
Se siembran plantas rastreras que cubren los suelos de las plantaciones, mitigando el impacto de la lluvia, “amarrando” los suelos y evitando sean arrastrados por las corrientes. Se evita así que los sedimentos lleguen hasta las aguas del arrecife y ayuda a lograr mejores cosechas, al aumentar la materia orgánica y contenido de nitrógeno del suelo, reduciendo la necesidad de usar fertilizantes químicos.
Ahorro de Agua
El sistema de estaciones meteorológicas que WWF ha instalado en Belice y Honduras trabaja las 24 horas entregando datos sobre el viento y la humedad y otros indicadores meteorológicos. Estos indicadores permiten decidir cuándo es conveniente regar los cultivos y cuando no es necesario, reduciendo significativamente el uso del agua.
Producción de Camarón Sostenible:
Se promueven mejores prácticas para el manejo de nutrientes y efluentes en las pozas de cultivo de camarón. La calidad de los efluentes se mide en las estaciones de monitoreo que WWF ha instalado permitiendo tener un control real sobre las buenas prácticas y su impacto en la salud del Arrecife.
